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28 octubre, 2011


¡América Latina ES la VOZ mundial por la defensa de las ballenas!



Sesenta y cinco organizaciones civiles ambientalistas de América Latina, el Caribe e internacionales solicitaron a sus gobiernos adoptar acciones diplomáticas frente a la próxima temporada de caza "científica" de ballenas de Japón en el Océano Austral.

En forma simultánea, 65 ONGs de Latinoamérica, el Caribe e internacionales que trabajan en conservación marina regional solicitaron a sus gobiernos la adopción de medidas diplomáticas y de rechazo público a los recientes anuncios efectuados por el gobierno de Japón en relación a
En Argentina, la solicitud fue entregada, a la representante de Cancillería ante la CBI, Embajador Susana Ruiz Cerutti, en forma conjunta por Fundación Ambiente y Recursos Naturales, Fundación Cethus, Fundación MaryBio, Fundación Patagonia Natural, Fundación Vida Silvestre Argentina, y el Instituto de Conservación de Ballenas.
“Estamos convencidos que esta solicitud tendrá una respuesta positiva por parte de las autoridades de nuestro país y que a través del Grupo Buenos Aires, Latinoamérica continuará expresando su firme oposición a las operaciones balleneras de Japón en el Océano Austral. Nuestra región se ha consolidado como el bloque mas fuerte a favor de la conservación en el seno de la Comisión Ballenera Internacional por lo cual su voz tiene un peso de envergadura para evitar que se continúen los atropellos contra la moratoria a la caza comercial y los Santuarios”, sostiene Roxana Schteinbarg, coordinadora ejecutiva del Instituto de Conservación de Ballenas (ICB).
En la solicitud entregada a los representantes de gobierno de los 14 países que integran el Grupo Buenos Aires, las organizaciones denunciaron el carácter comercial de la denominada caza “científica” de ballenas afirmando que “bajo el programa (de investigación letal en Antártica) JARPA II iniciado en 2006, la cuota anual de ballenas aumentó a casi la mitad de todas las ballenas cazadas al año bajo permisos especiales (de todas las naciones que han cazado bajo permisos especiales), alcanzando niveles similares a la cuota anual de caza comercial de ballena minke antártica, antes de la implementación de la moratoria”.
“Además de constituir una fachada para encubrir operaciones balleneras de carácter comercial y violar la moratoria sobre la caza comercial, el programa de caza “científica” del Gobierno de Japón en la Antártica representa una creciente y preocupante amenaza para la gobernanza del Océano Austral, la seguridad de la vida humana en alta mar y la protección del delicado ecosistema marino antártico” agregan.
Al respecto las organizaciones alertan que “la desafiante posición del Gobierno de Japón, respecto a enviar una nave patrullera con el fin de proteger a la tripulación ballenera, amenaza gravemente los principios establecidos por el Tratado Antártico como una zona de paz y libre de armas (…) situación que resulta aun más preocupante debido a la falta de transparencia sobre el tipo de embarcación, personal e instrumentos de defensa que serían utilizados”.
“En este complejo contexto creemos que la defensa de la paz de la zona antártica resulta crucial para asegurar la gobernanza del Océano Austral”, afirman.
Para Elsa Cabrera, directora ejecutiva del Centro de Conservación Cetacea de Chile “resulta inaceptable que el gobierno japonés convierta nuevamente las aguas del Santuario de Ballenas del Océano Austral en el escenario de la masacre de cientos de ballenas que se encuentran protegidas y que ahora busque convertir la antártica en una zona conflicto que podría amenazar gravemente el delicado ecosistema antártico y la seguridad de la vida humana”.
En relación a las operaciones de la flota ballenera, las 65 organizaciones aseveran que el delicado ecosistema antártico se ve amenazado por las operaciones balleneras y recordaron que “en agosto del presente año entraron en vigencia medidas que prohíben la operación de naves con combustible pesado en aguas antárticas, que es el tipo de combustible utilizado por la nave (japonesa) Nisshin Maru”. Al respecto, las organizaciones cuestionan que el anuncio del gobierno de Japón no entregue ninguna información sobre el tipo de combustible que será utilizado por esta embarcación durante la próxima temporada de caza “científica”.
En este contexto Juan Carlos Cárdenas, director del Centro Ecocéanos de Chile señaló "La conservación de las poblaciones de ballenas y la mantención de la paz en aguas del Océano Austral, constituyen un tema de soberanía, gobernanza y cooperación internacional , lo que quedaría reflejados en el envío de una clara señal diplomática de rechazo a Japón por parte del GBA , en el ejercicio de los históricos intereses y responsabilidades que poseen los países ribereños latinoamericanos en el continente Antártico".
Las organizaciones concluyen la solicitud afirmando que “como organizaciones de la sociedad civil comprometidas con la conservación del medio ambiente marino, la efectiva conservación de los cetáceos, la paz y la defensa de todas las formas de vida, vemos con profunda preocupación la reprochable conducta del Gobierno de Japón, el cual, tanto dentro como fuera del ámbito de la plenaria de la CBI sigue mostrando su nula disposición a mejorar el funcionamiento de éste importante organismo internacional. En consecuencia y conocedores de su vocación por la conservación y el respeto a las normas y convivencia internacional, solicitamos al Grupo Buenos Aires adoptar urgentemente acciones diplomáticas en rechazo a los recientes anuncios del gobierno japonés y enviar una clara y sólida señal pública de oposición a la matanza de ballenas y la posible militarización de la Antártica.”




El Grupo Buenos Aires fue creado en 2005 con el objetivo de fortalecer una posición regional fuertemente comprometida con la conservación y el uso no letal de estos mamíferos marinos y actualmente cuenta con representantes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.


12 septiembre, 2011


Buscando respuestas a la mortandad de ballenas francas australes en Península Valdés


El esfuerzo conjunto de organizaciones no gubernamentales dedicadas a la investigación y conservación ha permitido lanzar la novena temporada del Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral. Este Programa fue iniciado en el 2003 y es llevado adelante por Wildlife Conservation Society, Instituto de Conservación de Ballenas / Whale Conservation Institute, Fundación Patagonia Natural y Fundación Ecocentro con el objeto de monitorear el estado de salud de las ballenas francas de Península Valdés e investigar las causas de mortalidad.
Cada año, ante el hallazgo o reporte de ballenas varadas muertas en las playas de Península Valdés, los veterinarios y biólogos que integran el Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral se acercan al lugar, realizan estudios forenses y colectan muestras biomédicas que luego son analizadas por diferentes especialistas para determinar las causas de muerte y conocer el estado de salud general de la población.

La figura muestra el número de ballenas muertas y su tendencia en el período 2003-2010
Entre el 2003 y el 2010, el Programa registró un total de 428 ballenas muertas en las costas de Península Valdés y alrededores. Marcela Uhart y Vicky Rowntree, sus Co-directoras, explican que “las crías comprenden más del 90% de las muertes registradas con un promedio de 79 ballenatos por año en el trienio de mayor mortandad (2007-2009). Aunque desconocemos los que podrían considerarse niveles normales de mortalidad para esta especie, sabemos que los números registrados en los últimos cuatro años son mucho mayores a los de los primeros cuatro, y no hemos podido identificar el origen de dicho cambio”. Si bien es esperable que junto al sostenido crecimiento poblacional de las ballenas que llegan a Valdés el número de ballenas muertas también aumente, este factor por sí solo no parece explicar las diferencias observadas. Por esta razón, es fundamental continuar con el seguimiento que desarrolla el Programa de Monitoreo Sanitario que, entre otras cosas, permite alertar a las autoridades ante incrementos inesperados de los eventos de mortandad.
Temporada 2011

La temporada 2011 se inició con el gran desafío de intensificar la cantidad de muestras y análisis realizados a fin de continuar respondiendo a las hipótesis planteadas durante el Taller que se realizó en marzo del 2010 en Puerto Madryn, organizado por la Comisión Ballenera Internacional y que convocó a prestigiosos especialistas mundiales. En esa ocasión se sugirió que la creciente mortalidad de ballenas observada en Península Valdés podría deberse a una disminución en la disponibilidad de alimento, a la exposición a biotoxinas o enfermedades infecciosas, o muy probablemente, a la combinación de dos o más de estos factores.
A través de la incorporación de las recomendaciones planteadas por los expertos y especialistas, el Programa de Monitoreo Sanitario espera poder avanzar en las explicaciones de estos eventos de mortandad en las ballenas francas de Península Valdés e identificar maneras de prevenirlas para contribuir adecuadamente a su conservación.
Desde el mes de junio, el Médico Veterinario Matías Di Martino, Coordinador de Campo del Programa y su equipo, han registrado y examinado 17 ballenas varadas. “Lamentablemente la gran mayoría de las ballenas que varan en las playas de Península Valdés no muestran signos evidentes de las causas de su muerte, debido a que casi todas mueren en el agua y pueden pasar varios días flotando hasta que el mar las arrastra a las playas. En este sentido, deseamos destacar el rol fundamental que tiene la “Red de Aviso” para poder localizar tempranamente a los animales varados y así poder tomar muestras lo más frescas posibles antes que se inicie su descomposición. Esto es vital para determinar las causas de las muertes”, expresó Di Martino. La “Red de Aviso” está integrada por guardafaunas, pescadores, pobladores locales, empresas de avistaje de ballenas, empresas de buceo, empresas de turismo, guías, navegantes, aviadores, marisqueros, investigadores, ONGs y autoridades locales como la Prefectura Naval. Actualmente también cuenta con el apoyo de la Red de Fauna Costera de la provincia del Chubut a través de sus diferentes nodos.
Para saber más sobre el Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral en Península Valdés, ver imágenes de los investigadores trabajando en el campo, y saber cómo proceder cuando se encuentra una ballena varada, te invitamos a ver el video del Programa ingresando a http://youtu.be/xsBEApbs1rY o ingresar a la página de la Red de Fauna Costera del Chubut al http://sites.google.com/site/redfcc
Por favor, anoté los siguientes teléfonos donde puede dar aviso si observa un varamiento de Ballena Franca
Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral:
Matías Di Martino: 02965-15554724
Lucas Beltramino: 2965-15554723
Cuerpo de Guardafaunas
Marcelo Franco: 02965-15200125
Francisco Spina: 011-1561535033
Rafael Lorenzo: 02965-15666197

16 febrero, 2011


Barco Nisshin Maru se abstiene de cazar ballenas en la Antartida

El diario El País señala que la causa que los hizo desistir fue la presencia de la agrupación Sea Shepherd, pero tampoco se debe restar mérito al importante papel que siempre juegan las redes sociales ante acontecimientos como éstos. Ayer el hashtag #fueranisshinmaru se replicó por Twitter y Facebook a una velocidad impensada. La bueno es que finalmente el gobierno nipón desistió de su “salida de caza” y se abstuvo de cazar ballenas en la Antartida.



Pero hay una cosa que llama particularmente mi atención: La nota de El País dice “Japón ha suspendido temporalmente la caza de ballenas en la Antártida” y luego agrega “El Gobierno nipón ha cedido ante el acoso de la organización ecologista Sea Shepherd contra su flota ballenera”. Entonces yo me pregunto ¿cómo puede ser que un gobierno sea el que esté respaldando la caza indiscriminada de ballenas por el mundo? (porque ni siquiera es en su costa).


Lo otro que señala el artículo es que por más que nos queramos sentir orgullosos de lo que podemos hacer desde nuestros escritorios para impedir estas causas (como retuitiar y compartir en facebook y otras redes sociales), según un portavoz de Greenpeace no habría sido ésta la razón de su detención ni tampoco el acoso de Sea Shepherd, sino que el consumo de la carne de ballena está bajando en Japón y la campaña de los barcos balleneros no está siendo rentable. “Como no hay demanda de carne de ballena en Japón, se está perdiendo el sentido de seguir cazando ballenas (…) esperamos que esta sea la última campaña”, señalaron desde la ONG ambientalista.


Sea la razón que haya sido, lo cierto es que el Nisshin Maru no cazará ballenas en la Antartida en esta temporada.



fuente: veoverde.com

25 julio, 2010


Matanza de Delfines en Japon

La Comisión Ballenera Internacional instituyó la moratoria a la caza comercial de ballenas en 1986. Pero hasta el día de hoy la caza de ballenas y otros mamíferos marinos aún continúa, y gracias a una "laguna" en la moratoria, sólo Japón caza anualmente cerca de 27.000 animales.




Uno de los hitos más sangrientos de la caza japonesa, es lo que sucede año tras año en la bahía de Taiji, entre los meses de octubre y abril, en que se cazan 20.000 delfines y otros pequeños cetáceos acorralándolos en una ensenada de baja profundidad para atraparlos. Existe registro videográfico y fotográfico que muestra las crueles imágenes de las familias de delfines chillando, tratando de protegerse y escapar de los arpones y cuchillos y las aguas teñidas de rojo por su sangre, imágenes que los pescadores tratan de ocultar a la prensa y los observadores que se acercan al lugar. Cada año la repulsa internacional contra esta masacre es más fuerte, y nuevamente este año pediremos al gobierno que cesen estas prácticas.



¿Por qué cazan a los delfines?

Los objetivos son dos: la producción cárnica y la caza de ejemplares vivos para cautiverio.



Para la producción cárnica los delfines son cargados vivos en camiones a mataderos cercanos donde mueren degollados y desangrados. La carne, rotulada como "carne de ballena", satisface el consumo de la población japonesa e internacional, donde tiene cada vez mayor demanda. Por su parte, la captura de ejemplares vivos (generalmente hembras jóvenes) para delfinarios y parques acuáticos las condena a vivir hasta el último de sus dí­as confinadas en piscinas como figura central de entretenimiento y de los programas de "Nadar con Delfines" de los acuarios de todo el mundo.



La industria de los delfines en cautiverio se muestra como "salvadora" de los delfines, pues evita que éstos sean convertidos en carne, pero sólo lo hacen porque es mucho más rentable vender un delfín a un acuario que matarlo para que se convierta en carne. La multibillonaria industria de los delfines para cautividad no está salvando a los delfines de la muerte, sino que ayuda a mantener esta cruel práctica para provecho de la industria.

Página oficial web oficial: http://www.savejapandolphins.org/

29 mayo, 2010


Econoticias: Australia buscar evitar la caza de ballenas


Canberra, Australia. 28 de mayo de 2010 - Australia anunció hoy que llevará a Japón ante la Corte Internacional de Justicia como parte de una intensificación en su campaña para evitar la cacería de ballenas en el Océano Austral. La decisión de emprender acciones legales contra su importante socio comercial subraya el "compromiso del gobierno para terminar el denominado programa de caza científica de ballenas de Japón " en los mares del sur, dijeron en un comunicado conjunto el ministro de Medio Ambiente Peter Garrett y el secretario de Justicia Robert McClelland.



Japón ignora un prohibición internacional sobre la caza comercial de ballenas que se encuentra vigente desde 1986, argumentando que mata cientos de estos cetáceos cada año por “investigación científica”.


El anuncio de Australia ocurrió después de que el chileno Cristian Maquieira, presidente de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), expresó el jueves optimismo en que las naciones que se reunirán el próximo mes en Marruecos puedan arreglar una disputa de larga duración sobre la caza de los mamíferos marinos.

Pero la funcionaria estadounidense ante la CBI, Mónica Medina, discrepó de Maquieira afirmando que habrán negociaciones difíciles sobre una propuesta que permitiría en efecto la caza comercial de ballenas por primera vez en 25 años.

La falta de apoyo al presidente de la CBI, también quedó evidenciado en un reciente comunicado emitido por los países de América Latina y el Caribe que forman parte del Grupo Buenos Aires (GBA), tras una reunión realizada la semana pasada en Costa Rica. De acuerdo al GBA, la propuesta de negociación presentada por el presidente de la CBI “está muy por debajo de las expectativas del GBA” y consideran que “el documento presenta desequilibrios importantes”.



En el comunicado emitido hoy por Australia también se señala que cuenta con el apoyo de otros miembros de la CBI, incluida la Unión Europea y países latinoamericanos que comparten sus objetivos y preocupaciones.


Fuente: La Opinión, CCC